Jemma el Fna, es la plaza principal de Marrakech y el centro neurálgico de la ciudad, pero no solo eso. Este bullicioso espacio es el lugar en el que la esencia cultural y la tradición más auténtica se dan cita.
Este gran espacio abierto tiene entidad propia y, como si de un ser vivo se tratase, va cambiando a lo largo del día, por lo que te recomiendo visitarla tanto de día como por la noche. Merece la pena ser testigo de esta transformación de Jemma el Fna con el paso de las horas.
Despierta con las primeras luces del alba y vuelve a renacer cada mañana. Cada mañana es el principio de una nueva historia.
Jemma el Fna, una de las plazas con más carácter del mundo
Situada en la entrada de la Medina de Marrakech, esta amplia explanada, está rodeada de pequeños edificios de pequeña altura, ocupados por tiendas, hoteles y restaurantes, muchos de ellos con terrazas en la parte superior. Desde estos miradores privilegiados, puedes observar, con calma, la infinidad de pequeñas cosas que aquí suceden y el caótico ajetreo que no se detiene nunca.
También desde las “rooftop” de la plaza, podrás disfrutar de unas puestas de sol únicas, en la que la protagonista es, sin duda, la silueta de la mezquita Koutoubia. Orgullosa, muestra su figura perfectamente delineada sobre los naranjas intensos, que tiñen el cielo de Marrakech al caer el sol.
Para empezar a conocer la ciudad, te recomiendo que empieces haciendo un Free Tour por Marrakech, donde te sumergirás en la verdadera historia y los secretos de la Medina.
Y es que esta plaza es punto de encuentro con mayúsculas.
Aquí se dan cita, locales y turistas, comerciantes, danza, música, pequeños carros que transportan mercancías, coches de caballos, motos, bicicletas y toda una vorágine en movimiento, que no cesa ni un momento.
Hay de todo: puestos de fruta donde elaboran zumos naturales, comida callejera, pitonisas que te echan las cartas, tatuadores de henna, encantadores de serpientes, limpiabotas, cuentacuentos, vendedores de todo lo que puedas imaginar, músicos, contorsionistas, acróbatas… y un largo etcétera.
Todo puede ocurrir en Jemma el Fna, es la cultura de Marrakech plasmada en una sola estampa.
Fue declarada Patrimonio oral e inmaterial de la humanidad por la UNESCO en 2008.
Un poquito de historia de la plaza Jemma el Fna
La plaza se fundó en el S.XI, durante el reinado de los almorávides, coincidiendo con la fundación de Marrakech. Su nombre, que al principio te costará recordar, sería algo así como “asamblea de los muertos” o “asamblea de la aniquilación”.
Este siniestro apelativo, que nada tiene que ver con la alegría que respira hoy por aquí, se debe al uso que se hacía de este espacio. Aquí se llevaban a cabo las ejecuciones públicas. Después quedaban expuestas las cabezas de los ajusticiados, como medida disuasoria a posibles delincuentes.
Con el paso del tiempo, la plaza Jemma el Fna fue evolucionando hasta convertirse en un punto de encuentro, de comercio y entretenimiento. Desde hace siglos, es el lugar donde la tradición oral y la cultura se mantienen.
La plaza es la entrada a la Medina y está rodeada de las laberínticas calles del zoco. Un entramado de callejuelas, cubiertas con techados y lonas, para protegerse del tórrido sol del verano, y en el que puedes encontrar de todo.
A un lado de la plaza, la Mezquita Koutoubia. Su minarete es la gemelo a la Giralda de Sevilla, que se construyó a imagen de la primera, aunque con el pasar de los siglos ha ido sufriendo modificaciones.
El nombre de la mezquita de Marrakech, Koutoubia, procede de la palabra kutubiyin, que significa “libreros”, ya que su primera función fue de biblioteca, universidad y escuela coránica, hasta que, pasó a tener un uso religioso.
La plaza durante el día
Como te he comentado, te recomiendo visitar la plaza tanto de día como de noche.
A primera hora de la mañana Jemma el Fna comienza a desperezarse y se pone en movimiento. Los primeros puestos y los comerciantes más madrugadores van ocupando su lugar. En un abrir y cerrar de ojos tienen su negocio montado y funcionando.
Los puestos de zumos naturales le aportan colorido a la plaza: zumo de naranja, granada, limón y todo tipo de frutas, que realmente están exquisitas. Solo una recomendación: toma solo los que veas exprimir delante de ti, ya que a muchos le añaden agua, y el agua del grifo en Marrakech no es potable, por lo que puede generarte problemas intestinales.
Los visitantes y turistas hacen su aparición, pitonisas que leen el futuro, tatuadores de henna, encantadores de serpientes, contorsionistas y toda una jungla de personajes se mezclan y te ofrecen sus servicios.
Los antiguos aguadores pasean también por aquí; con sus coloridas vestimentas y brillantes cántaros dorados, no podrás evitar fotografiarlos y podrás hacerlo, te pedirán a cambio una propina.
Pequeños carros que van y vienen, transportan mercancías, las motos te pasan a izquierda y derecha. Tú sigue tu camino y no te estreses, que ellos ya te esquivan a ti. Así es la plaza Jemma el Fna, si hay algo que aquí no echarás en falta es el movimiento incesante.
Los encantadores de serpientes, con su flauta o pungi, le dan ese toque exótico que nos resulta hipnótico, pero personalmente, lo encuentro muy triste. Esto junto a los pobres monos que llevan disfrazados y con una cadena al cuello y que, como te descuides, los tienes colocados encima del hombro para hacerte una foto.
No deberíamos colaborar con esto, porque si nadie pagara por ello se acabaría esta práctica. Detrás de ese momento, que puede parecerte divertido, hay una historia de maltrato y explotación de unos animales que deberían estar en libertad.
Empieza a caer el sol. La plaza va cambiando de aspecto con las luces del ocaso. La silueta de la mezquita reina en el atardecer.
Las terrazas se llenan, todos queremos observar la puesta de sol desde este lugar privilegiado. La música llega de distintos sitios y acompaña el brillo de las primeras luces que comienzan a encenderse.
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La plaza Jemma el Fna por la noche
La plaza va transformándose, poco a poco. La mezquita se ilumina y sigue siendo la reina indiscutible. La plaza cambia su semblante, pero su actividad no cesa.
Nuevos actores ocupan su lugar, músicos bereberes (mazighen), danzas tradicionales gnawa, bailarines, jugadores de senthir (hajhouj) y los narradores de historias toman el relevo. Se unen a los variados puestos en los que podrás comprar casi de todo.
La caída del sol coincide con la cuarta llamada a la oración. Los muecines desde sus minaretes, recuerdan a los fieles que ha llegado la hora de mirar a la Meca y rezar a Alá. Tiempo atrás esta llamada se hacía desde el minarete, ahora los altavoces colocados en este lugar, hacen llegar el mensaje más lejos.
Musicas y sonidos que llegan de distintos lugares se mezclan, el humo de las parrillas y el aroma a carne a la brasa, tajines humeantes, caracoles especiados o harira caliente inundan la plaza.
Una plaza incesante, que nunca duerme, y lugar para compartir, observar y vivir las tradiciones más profundas de Marrakech.
Tres «rooftops» privilegiados en la Plaza Jemma el Fna
Antes de terminar quiero recomendarte tres lugares en los que puedes contemplar, desde un balcón privilegiado, la plaza de Jemma el Fna.
. Le Grand Balcon du Café Glacier: Este café es famoso por ofrecer una de las mejores panorámicas de la plaza y la mezquita Koutoubia durante la puesta de sol. Su terraza es ideal para tomarte algo mientras observas el bullicio de la plaza. Es tan recomendable como conocido, te recomiendo que llegues con antelación si quieres asegurarte encontrar sitio.
. Café de France: Es uno de los cafés más antiguos de Marrakech, ha mantenido su encanto desde los años 50, y tiene una de las mejores vistas de la plaza Jemaa el-Fna. Es un lugar perfecto para disfrutar de las vistas cuando el sol se pone, y su té tradicional tiene fama. Al igual que el anterior, es aconsejable acudir temprano para encontrar mesa.
. Le Marrakchi: Este restaurante tiene una terraza con vistas a la plaza y la mezquita Koutoubia, decoración tradicional marroquí y una buena oferta para disfrutar de platos típicos mientras contemplas el atardecer. Es tambien muy popular, así que el mismo consejo, ve un poco antes.